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miércoles, 20 de mayo de 2015

Las sombras de Rajoy y Sánchez

Este sábado toca reflexionar. Reflexionar y poner la lavadora y tender la ropa e ir al súper y sentarnos un rato en una terracita y quizá, después, regalarnos un helado o una horchata y una película y otra terracita más. ¡Y hacer el amor! Este sábado toca también hacer el amor; porque si no se hace el amor ¿de qué sirve reflexionar? Joder es cosa de dos —cuanto menos—; y está bien que a un lado se sitúen el gobierno y los distintos partidos políticos; pero los que conformamos el pueblo llano, los que votamos y elegimos gobiernos y ponemos lavadoras y tendemos la ropa, necesitamos y aspiramos a tener nuestra parte en la jodienda. Y por eso el sábado debemos reflexionar y hacer el amor, joder.
En lo referente a la reflexión disponemos de varias y variopintas opciones: la de Mariano Rajoy, que jura que nunca ha estado al corriente de la financiación fraudulenta de su partido ni de los infinitos casos de corrupción que acucian a un gran número de sus compañeros; la de Pedro Sánchez, ocupado a jornada completa en hacer entender que su paso por la bancada del anterior gobierno socialista fue un mero accidente; la de Cayo Lara, que persiste en su obsesión de ver los trenes pasar; la de Rosa Diez, atropellada por alguno de esos trenes; la de Albert Rivera, el hombre de los dos brazos alzados: uno con la palma de la mano abierta y apuntando al cielo y el otro con el puño cerrado y el ceño fruncido; y la de Pablo Iglesias, que se mira en el espejo y ya no ve a Monedero.
El sábado, por tanto, reflexionaremos y haremos el amor. Y el domingo meteremos la papeleta en la urna con la única y ambiciosa esperanza de que no nos la metan. ¿No resulta triste? Por eso es importante que el sábado reflexionemos más en la forma en la que deseamos que nos hagan el amor que en los partidos políticos que concurren a las elecciones. Porque tal vez sólo así evitemos que las propuestas electorales de hoy se conviertan en las cincuenta sombras de Rajoy o Sánchez de mañana ¡Que se trata de nuestro futuro, joder!

(Artículo publicado en el Diario Jaén el 20 de mayo del 2015)